La circuncisión de la carne y la del corazón

La circuncisión de la carne y la del corazón


En la Torah aparecen dos tipos de circuncisión, la de la carne y la del corazón. La circuncisión de la carne es un mandamiento de la Torah que los israelitas deben cumplir con ayuda de un médico cuando sus bebes varones alcanzan el octavo día de vida (Génesis 17:12), este precepto es un requisito indispensable para formar parte del pueblo de Israel, de las promesas y del pacto que YIHWEH con el pueblo de Israel (Deuteronomio 29). En cambio, la circuncisión del corazón es un simbolismo obvio que se refiere a la obediencia de los mandamientos de la Torah. (Deuteronomio 10:16)


Un requisito indispensable

A continuación algunas Escrituras que demuestran que la circuncisión es imprescindible para formar parte del pueblo de Israel:

Para poder comer el cordero de pesaj es necesaria la circuncisión, esto se puede leer en Éxodo 12:48: "Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para YIHWEH, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella."


Cuando un extranjero quiere unirse a una mujer israelita, esto no es posible a menos que los varones no-israelitas se circunciden y guarden la Ley, de esta forma pueden formar parte del pueblo de Israel. "Mas con esta condición os complaceremos: si habéis de ser como nosotros, que se circuncide entre vosotros todo varón. Entonces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo." (Génesis 34:15-16)

En el cristianismo dicen que la circunsición fue cambiada por el bautismo, pero esa declaración presenta al menos dos dificultades, una es que la Ley de Moisés no puede ser alterada (Deuteronomio 4:2; 12:32) y la otra es que el bautismo y muchas otras doctrinas cristianas se originan en las religiones paganas que se practicaban en Roma, especialmente el "Mitraísmo". Por lo tanto, un varón que no se circuncida jamás observará la Torah como corresponde, porque uno de los preceptos de la Ley es la circuncisión de la carne (Génesis 17:10; Levítico 12:3)

YIHWEH exige que los israelitas estén circuncidados en la carne y de corazón, es decir, aquellos varones que además de tener su prepucio circuncidado, sean obedientes a la Torah. Esto lo podemos ver en Ezequiel 44:9: "Así ha dicho YIHWEH el Señor: Ningún hijo de extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de carne, entrará en mi santuario, de todos los hijos de extranjeros que están entre los hijos de Israel."

Para las mujeres no existe este mandamiento por razones obvias, pero si deben circuncidar su corazón siendo obedientes a los mandamientos de YIHWEH (Deuteronomio 10:16). La circuncisión de la carne es un precepto exclusivo para varones que son hijos de Israel. Pero también para todos aquellos que deseen unirse al pacto que YIHWEH hizo con Israel como está escrito: "Y a los hijos de los extranjeros que se allegaren a YIHWEH para ministrarle, y que amaren el nombre de YIHWEH para ser sus siervos: a todos los que guardaren el sábado de profanarlo, y abrazaren mi pacto. Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos." (Isaías 56:6-7)

Por Erick Gutiérrez