Satanás existe, es un ángel caído

Satanás existe, es un ángel caído


Este personaje existe, y no es la maldad que hay en el interior de cada hombre, pero tampoco es la contraparte del Elohim de Israel, Satanas es un simple ángel que se reveló contra el creador y a partir de ese momento se convirtió en un demonio o ángel caído.

En el libro de Yob/Job lo podemos ver conversando con YIHWEH:

"Y un día vinieron los hijos de Elohim a presentarse delante de YIHWEH, entre los cuales vino también Satán. Y dijo YIHWEH a Satán: ¿De dónde vienes? Y respondiendo Satán a YIHWEH, dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella." (Job 1:6-7)

Entonces, si Satanás aparece conversando con el creador en el libro de Job es innegable su existencia, pero veamos otros pasajes de las Escritura:

"Cómo caiste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las gentes. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto a las estrellas de Elohim ensalzaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del aquilón; Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres en el sepulcro, a los lados de la fosa." (Isaías 14:12-15)

Este capítulo habla del Rey de Babilonia, sin embargo, desde el verso 12 al 15 habla de un ser que quería establecer un trono en el cielo y ser semejante a YIHWEH. Este individuo solamente puede ser Satanás. Veamos otra Escritura:

"[...] Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. En Edén, en el huerto de Elohim estuviste: toda piedra preciosa fué tu vestidura; el sardio, topacio, diamante, crisólito, onique, y berilo, el zafiro, carbunclo, y esmeralda, y oro, los primores de tus tamboriles y pífanos estuvieron apercibidos para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector: y yo te puse; en el santo monte de Elohim estuviste; en medio de piedras de fuego has andado. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tu contratación fuiste lleno de iniquidad, y pecaste: por lo que yo te eché del monte de Elohim, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Enaltecióse tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu resplandor: yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti. Con la multitud de tus maldades, y con la iniquidad de tu contratación ensuciaste tu santuario: yo pues saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y púsete en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. Todos los que te conocieron de entre los pueblos, se maravillarán sobre ti: en espanto serás, y para siempre dejarás de ser. (Yejezkel/Ezequiel 28:12-19)

Desde el versículo 1 al 12 era una profecía contra el principe de Tiro, y a partir del verso 13 la profecía cambia hacia el Rey de Tiro, pero al leerla vemos que no se dirige en contra de un ser humano, porque este ser estuvo en el huerto de Eden, dos veces es llamado querubin protector, andaba en medio de piedras de fuego, esto solamente puede referirse a Satanás.

Una gran enseñanza podemos desprender de este texto, porque dice:

"A causa de la multitud de tu contratación [Heb: rekulah: contratación, comercio] fuiste lleno de iniquidad, y pecaste." Entonces, debemos tener cuidado con las actividades que puedan conducirnos a la iniquidad y/o a la violencia, para que no nos suceda lo mismo que a Satanás.

Por Erick Gutiérrez