¿Quienes eran los Nefilim? (Génesis 6)

¿Quienes eran los Nefilim? (Génesis 6)


El capítulo seis del libro del Génesis, ha sido mal utilizado por muchas sectas cristianas, por supuestos eruditos, y hasta por ufologos que han tratado de dar una interpretación fantasiosa a las causas del diluvio universal, desviando totalmente la atención de la lección que de allí se desprende.

Sin embargo, al leer los tres primeros versículos de este capítulo queda claro que la sentencia de YIHWEH fue contra los hombres, en ningún momento sentenció a ningún ser que no pertenezca a la especia humana. Esto quiere decir que tanto los hijos de D-s como las hijas de los hombres mencionados en este relato eran humanos. Veamos la Escritura:

"Y ACAECIO que, cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, viendo los hijos de D-s que las hijas de los hombres eran hermosas, tomáronse mujeres, escogiendo entre todas. Y dijo YIHWEH: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte años." (Genesís 6:1-3)

Luego, entran en escena los "nefilim", palabra que en muchas versiones de la Biblia ha sido traducida como: gigantes, pero es más correcto traducirla como: derribadores, patanes, o tiranos [Strong H5303]. Veamos el texto bíblico:

"Había nefilim en la tierra en aquellos días, y también después que entraron los hijos de D-s a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos: éstos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de nombre." (Génesis 6:4)

Notese que la culpa es de los hombres de esa época:

"Y vió YIHWEH que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y le pesó a YIHWEH el haber hecho hombre en la tierra, y se entristeció en su corazón." (Génesis 6:5-6)

Luego, sentencia a los hombres [humanos]:

"Y dijo YIHWEH: Raeré los hombres que he criado de sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo: porque me pesa el haberlos hecho." (Génesis 6:7)

Los que fantasean con la Escritura diciendo que aquí se mencionan ángeles o extraterrestres, están pecando al utilizar la Biblia de forma burlesca. Queda claro que todo el texto habla de seres humanos, porque la sentencia es contra los hombres que estaban pecando, y contra los animales, que también se habían corrompido.


¿Quienes eran los hijos de D-s?


Los hijos de Elohim [D-s], que se mencionan en Genesis 6:2 eran aquellos hombres justos que se mencionan en Génesis 4 y 5, entre los cuales se encuentran: Enós, Enoc, Noé, entre otros, y en la lista también aparece Matusalén, el cual murió el mismo año del diluvio, ¿coincidencia?.

Hagamos el calculo:

En Génesis 5:3-29 podemos sumar 1056 años hasta que Lamec engendró a Noé, y luego dice la Escritura que Noé tiene 600 años al comenzar el diluvio (Génesis 7:11) Entonces, desde la creación de Adán hasta el diluvio transcurren 1656 años. La idea es sumar la edad de cada padre cuando nace su hijo y por último se debe sumar la edad de Noé al momento del diluvio.

Del texto Bíblico se puede calcular que Matusalén nació el año 687 [3296 AEC], y la Escritura dice que vivió 969 años, luego, al sumar 687 + 969 podemos ver que: ¡Matusalen murió el mismo año en que ocurrió el diluvio!, el año 1656 [2327 AEC]. Entonces, Matusalen fue uno de los hijos de D-s que se fijaron en las hijas de los hombres [paganos], y murió como consecuencia de ese castigo.


¿Y los Nefilim?

Ya vimos que la palabra Nefilim se puede traducir como: derribadores, patanes, o tiranos [Strong H5303], y como esos Nefilim eran hombres, se refiere simplemente a hombres perversos, tiranos, u homicidas.


En conclusión, lo que enseña el relato de Génesis 6, es que los hombres justos que invocaban el nombre de YIHWEH (Génesis 4:26; 5:24), comenzaron a fijarse en las hijas de los hombres paganos e idolatras, luego, al unirse a ellas engendraron hijos perversos. Como consecuencia de esto, YIHWEH envió un diluvio para exterminar a todos los seres humanos y a los animales terrestres, que también se habían corrompido, pero YIHWEH protegió a Noé y a su familia, porque Noé era justo, y ser justo significa respetar los mandamientos de YIHWEH (Salmo 119:172).


Por Erick Gutiérrez